
Hay proyectos que nacen poco a poco. Que se piensan, se repiensan y se construyen con mimo. Este sin duda es el 𝗽𝗿𝗼𝘆𝗲𝗰𝘁𝗼 𝗮𝗹 𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗮́𝘀 𝗜𝗹𝘂𝘀𝗶𝗼́𝗻 𝘆 𝗰𝗮𝗿𝗶ñ𝗼 𝗹𝗲 𝗵𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗼.
Después de meses de preparación y de tener muy claro qué queríamos conseguir, por fin podemos compartirlo: Solets ya es una realidad. La escuela infantil de Ijes Solar, para los hijos e hijas de nuestro equipo, ha abierto sus puertas, y con ella damos un paso muy importante en nuestra forma de entender la empresa.
Porque Solets no surge por casualidad. Surge de una idea muy sencilla, pero profundamente importante: que las personas que forman Ijes Solar puedan desarrollar su carrera profesional con la tranquilidad de saber que sus hijos están cerca, bien cuidados y en un entorno de confianza.
Este es, sin duda, el proyecto más bonito que hemos construido nunca. Porque al final, 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗺𝗼𝘀 𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲 𝘀𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝘆 𝗱𝗲𝘁𝗿𝗮́𝘀. Y cuidar de ellas, también es parte de nuestro trabajo y nuestra responsabilidad.
Sabemos que la conciliación no es solo una palabra. Es algo que se vive en el día a día, en los pequeños momentos, en las preocupaciones y en las decisiones que tomamos como equipo. Por eso, queríamos ir más allá de las intenciones y crear algo real, tangible, que realmente marque la diferencia.
Solets es ese paso.
Un espacio pensado para los más pequeños, pero también para sus familias. Un lugar donde los niños y niñas no solo están atendidos, sino acompañados con cariño en una etapa clave de sus vidas. Donde cuentan con su educadora, Belen Mengual, que gracias a su increíble vocación les guía en sus primeros descubrimientos, que les ayuda a crecer, a aprender y a dar sus primeros pasos con seguridad y confianza.
Porque entendemos que cuidar también es educar. Y que en esos primeros años se construyen muchas de las bases más importantes.
Pero Solets no es solo una escuela infantil.
Es también el reflejo de lo que queremos ser como empresa. Un entorno donde el bienestar va más allá del trabajo, donde la vida personal y familiar tiene un espacio real, y donde cada persona puede sentirse acompañada en todas las etapas de su vida.
Queremos que Ijes Solar sea un lugar cercano, humano. Un lugar donde trabajar, sí, pero también donde sentirse respaldado. Donde las personas importan de verdad.
Sabemos que aún queda camino por recorrer, pero este es un paso firme en la dirección que queremos seguir: construir una empresa que cuide, que entienda y que esté presente en lo importante.
Gracias a todas las personas que han hecho posible este proyecto. Y, sobre todo, gracias por formar parte de Ijes Solar. Porque todo esto tiene sentido gracias a vosotros. 💛





